La semana pasada cuando fui al mercado, que hacía tiempo que no iba, me quede parada enfrente a unos hermosos ramos de zanahoria, ramos porque venían con las hojas, como los que comía Bugs Bunny. En su momento no pensé que somos solo dos para tantas zanahorias y el trabajo extra de limpiarlas y desechar la parte verde, compre con los ojos, pero si decir que eran unas zanahorias hermosas y bien tiernas. Tras muchas ensaladas con zanahoria rallada hice esta confitura que en casa nos gusta muchísimo y con las tostadas del desayuno es un vicio, también la uso para darle saber a algún bizcocho, agregando dos cucharadas de sopa en la masa final.
Siempre uso las vainas de cardamomo verde, hace un tiempo mi amiga María que la probo y le encanto me pidió la receta y la hizo con cardamomo negro, no le gusto tanto como con el verde (queda más fuerte de sabor) cuestión de gustos….
Ingredientes:
- 400 g de zanahoria rallada
- 300 g de azúcar
- Jugo y ralladura de una naranja
- Jugo y ralladura de 1 limón
- Agua c/n
- 10 vainitas de cardamomo (use de las verdes)
Preparación:
- Colocamos la zanahoria rallada en un recipiente con tapa, le agregamos el azúcar, la ralladura y el jugo del limón y la naranja, tapamos y llevamos a la heladera unas 4 horas, mejor si se puede dejar más tiempo o de un día para otro.
- Sacamos de la heladera y colocamos en una olla con un vaso de agua y cocinamos en fuego lento unos 45 minutos, revolviendo de vez en cuando y agregando más agua.
- Pasados los 45 minutos abrimos las vainitas de cardamomo y trituramos las semillas, las colocamos en la olla, revolvemos y dejamos cocinar 45 minutos más, siempre vigilando y poniendo más agua si es necesario, cuando la zanahoria esta cristalizada apagamos el fuego y dejamos enfriar en la olla.
- Guardamos en frascos esterilizados en la heladera.
